EVALUAR PARA APRENDER

22.11.13






21.4.12

Sin reflexión sólo hay prejuicio e insensatez y se provoca el más grande de los caos y las mayores injusticias.
¿Cuándo el pensador, el filósofo de la vida o el de profesión, se convierte en ideólogo? ¿Es posible que el ideólogo se convierta en pensador? ¿Es posible ser filósofo o pensador e ideólogo? ¿Puede un educador no saber reflexionar? ¡Es la pedagogía un saber hecho que sólo debe estudiarse para luego aplicarlo sin más?

      "Quien ya anciano prejuzga,  morirá sin haber vivido; quien cuando joven ya prejuzga, ya es viejo"

¿Podemos entender y valorar la riqueza de realidades, de seres, dándoles la espalda y sólo etiquetándolos?
                                              Y tú ¿para qué quieres educarte y ser educador?

            ENTENDER - INTERPRETAR - CRITICAR - VALORAR - CREAR
PERMITEN AL SER HUMANO HACERSE RESPONSABLE DE SÍ, DEL MUNDO
       "ENCARGARSE, CARGAR Y HACERSE CARGO DE LA REALIDAD"


Una vida sin filosofía envilece
¿Qué se puede esperar de un profesor sin formación filosófica
A los futuros educadores  

La actitud filosófica ha sido llamada la novena competencia: la del saber pensar.  Sin embargo, la Unión Europea no la menciona entre las llamadas ocho competencias básicas: lingüística,  científica, numérica, tecnológica, cultural,  aprender a aprender, habilidades sociales y ciudadanía. En nuestros propios ámbitos, algunos tampoco la encuentran necesaria.  El Dr. Filósofo José Marina, refiriéndose a las ocho competencias mencionadas, expresa: “son necesarias para vivir en una sociedad desarrollada, pero proporcionan habilidades fragmentadas y no fomentan ninguna capacidad crítica. Podrían servir para educar a un esclavo. Pero el mundo actual es complejo y conflictivo. Nuestros alumnos van a recibir mensajes contradictorios, y necesitan tener ideas claras sobre la realidad, su inteligencia, y su situación en el mundo. Tienen que saber pensar, seleccionar la información y ejercer sobre ellas una mirada crítica, si quieren ser libres”  “Se trata de convertir la filosofía en un adverbio, y enseñar a tomar decisiones personales o políticas, a leer la prensa o ver la televisión, a ser ingeniero, arquitecto o empleado de banco “filosóficamente”. Es decir, aplicando a la vida diaria conocimientos, hábitos, valores que tradicionalmente están relacionados con la filosofía, y que van desde hábitos intelectuales hasta hábitos éticos.” http://aprenderapensar.net/2009/06/03/ideas-para-pensar-filosoficamente/